El sentido de la vida. No se trata de encontrar el sentido de la vida, sino de darle un sentido, o sentidos, a la propia vida. Pero uno puede formular el sentido que quiere que tenga la propia vida y, sin embargo, eso no resuelve nada, puesto que esa formulación y la realización de ese sentido son dos cosas distintas. La primera requiere autoconocimiento y discernimiento de los valores; la segunda requiere de otra cosa que no sé como se llama exactamente, pero que tiene que ver con los conceptos de energía, voluntad, compromiso, disciplina. La dificultad reside en el trabajo que requiere ese cumplimiento y la renuncia a una serie de cosas de menor valor, pero más placenteras a corto plazo.
1 comentario:
A mí la voluntad y la disciplina me parecen conceptos impuestos, muy alejados de lo que es la realización de las cosas. La vida tiene sentido desde que es vida. En todo caso, el surgimiento de la creatividad te incita a hacer cosas de manera tan sencilla que se vuelven acciones consecuentes y propositivas, de alcance más lejano desde el momento en el que, al no haber obligaciones institucionales, no exiges que el mundo entero se enfoque en tus resultados, si no que sabes que las limitaciones del producto de tu subjetividad no son sino las posibilidades que puedes alcanzar.
Publicar un comentario